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El cuento de la tortuga Juana (cap uno)

Una vez, hace mil años, un huevo de pascua se rompió. La tortuga Juana era la dueña del huevo. Fue al médico y le preguntó por qué se le había roto.

- ¿Se le rompió un huevo?

- Sí médico. Uno de pascua.

- ¿Y yo qué tengo que ver en eso?

- Dígame qué puedo hacer.

- Puede hacer puchero.

- Médico, ¿usted me está tomando del pelo?- dijo la tortuga Juana mientras fruncía el ceño.

Mientras tanto, en Italia, una pareja de desconocidos se acercó al auto de Santiago Royermur.

- Disculpe que le hagamos una pregunta.

- Por favor.

- ¿Es usted gay?

- ¿Cómo?

- ¿Es usted gay?

- No.

- ¿Y por qué se lo está cogiendo ese monito tan simpático?

Efectivamente, cuando Santiago se dio vuelta, un monito estaba penetrándolo. Pero no sólo Santiago vivía un desconcierto tan desagradable: esa zona de Italia había sido invadida por monitos copuladores y todos sus habitantes estaban en peligro.

Las autoridades Italianas y el consejo internacional para la extinción de animales considerados molestos o decididamente peligrosos (C.I.P.L.E.D.A.C.M.O.D.P.), habían dispuesto que una brigada de veinte mil camiones cisterna cargados con salsa blanca recorrieran el país paralizando e inutilizando a esos atrevidos simios. La salsa blanca tenía muchísima nuez moscada, he ahí el truco.

Pasaron doce años y no se volvió a saber de los monitos.

Sin embargo, queda algo por aclarar todavía. ¿Cómo era que la salsa blanca podía matar a los monitos?

Creo haber escrito que esa salsa blanca contenía muchísima nuez moscada. Cada camión contenía aproximadamente unos setecientos millones de quilos de nuez moscada. Lo de la salsa blanca era una excusa gastronómica.

Los camioneros se acercaban a los monitos y preparaban unas mangueras especiales, después se remangaban, después iban al teatro Opera, después al Solís, después leían una revista cara, después iban al baño, después se aburrían, cantaban canciones de Zuy Yéneris, de Pol Macarni, de Fil Kolinz, de Yina María y Dalgo y de los Pet Shop Boys, después llamaban por teléfono a un lugar que sabían que no había nadie y dejaban mensajes bien pajeritos en el contestador, se lavaban las manos con aguarrás mineral, compraban ajil, se tiraban al agua, se tiraban brutos pedos, se tiraban de inteligentes, se tiraban de los pelos, se tiraban tizas, tarareaban canciones de Machito Ponce y de Yazimel, corrían la coneja, sudaban copiosamente, tocaban blues en un oscuro pub de la calle Soriano, tocaban rock and roll del bueno en un iluminado estadio de la calle Galatea, silbaban canciones de Zakir Hussain y de (obvio) Chopper, se lavaban los dientes con pasta frola, se cagaban de la risa, le apuntaban a los monitos con las mangueras, se escuchaban unos compacts discs de Los Buitres Después De La Una después de comer, almorzaban antialérgicos, fumaban porros de una marca conocida, se dejaban coger por los monitos, se laciaban el pelo, arrancaban los camiones, alcanzaban una velocidad cercana a la del sonido, atropellaban a los monitos garchi-garchi y tá.

Luego comenzó a llover y uno de aquellos camioneros se sentó tranquilo, en su camión, a escuchar Simply Red. Prendió un cigarro y se dejó llevar por la música. Era un tema lento y el tipo lo disfrutaba mucho. Veía cómo las gotas de lluvia caían lentamente por el parabrisas.

Había terminado el asunto de los monitos y la lluvia pacificaba la vida.

El camionero encendió el motor y anduvo un rato por las calles de Roma.


CONTINUARÁ...

7 toques:

Ava Gardner dijo...

esos monitos copuladores no son un peligro! son un encanto! ojalá montevideo fuera invadido por ellos!

MonikaMDQ dijo...

dan como ternura los monitos....XD

Habrá que esperar la continuación!

besos

Gorno dijo...

La fiesta que nos haríamos Ava y yo con los monos!!!

vladimir maiakovski dijo...

"fiesta, que fantástica, fantástica esta fiesta ..."

Tach dijo...

Veo que los monitos han dado que hablar... Continuemos entonces...

Gracias por la visita.

chicosoquete dijo...

yo escuché que si escuchas los buitres después de la una después de comer te vienen unas ganas irrefrenables de pasarte remolacha por los genitales, ¿es cierto? porque ya encargué el disco

Ava Gardner dijo...

monitos de tanger ...

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Entonces...